Conozca Nuestra Historia

Sobre Este Espacio

La voz Tubanera abre un espacio para ir publicando algunos personajes que de una manera u otra hicieron historia en nuestro pueblo y que su vida es desconocida por las generaciones más jóvenes.

Nos referimos a esas personas cuyos nombres llevan calles, o instituciones, o aulas de las escuelas de nuestro municipio.

Desarrollaremos este espacio en la medida de lo posible, es decir, hasta donde podamos investigar con cierto grado de fiabilidad y mientras encontremos personas que nos puedan ofrecer las informaciones pertinentes.

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Guillermo German Casado

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Juan Antonio Rodriguez

Victor Devers (Indio)

Manuela Vargas

martes, julio 28

Manuel Emilio Beltrė Lebrón (primer herrero de Padre Las Casas)


Manuel Emilio Beltrė Lebrón (primer herrero de Padre Las Casas).

Hijo de Zacarías Lebrón y Catalina Beltrė, nació en Las Matas de Farfán en el año 1902.

Siendo un adolecente aprendió la profesión de herrero. Junto a su madre se trasladaron a Padre Las Casas donde ejerció hasta la hora de su muerte el oficio de herrería.

Comenzó en el Aserradero Santa Eduviges de la familia Vives, instalado en Villa Los Indios. Don Victor Manuel Devers (Indio), administrador del aserradero, le facilitó el taller de mecánica para que realizara sus trabajos.

Cuando tiempo después el aserradero fue cerrado Manuel Emilio instaló su taller en su propia casa, para lo cual compró un yunque, una fragua y otros instrumentos que necesitaba para ejercer el oficio.

Fabricaba: Cuchillas para arados, espuelas, frenos para caballos y otros animales, aldabas, bisagras machos y hembras para puertas, arreglaba picos y azadas, fabricaba saca brasas los cuales llevaba a los colmados y los dueños los compraban para revenderlos.

Andrés Parra fue uno de sus principales compradores, los saca brasas eran muy solicitados por las amas de casa para remover el carbón de los anafes (no existía la estufa). Además de otros instrumentos relacionados.

Los agricultores de toda la zona requerían de sus servicios. Fue un hombre socialmente muy activo, participaba de todas las actividades sociales del pueblo. Se le reconocía como inteligente, de buena dicción y linda escritura, mucha fluidez al hablar y sobre todo muy leído, por lo que se le podía considerar como una persona culta.

 Entre los libros que leyó se encuentran: El Conde de Monte Cristo y Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas, María Magdalena y Aura o las Violetas de José Ma. Vargas Vila, Desde el Altar al Cadalso de Emilio Carballido, El Corsario Negro y Corsario Rojo de Emilio Salgari, entre otras.

Para el medio en que se desenvolvía, la época, el lugar y la posición económica, podemos decir que se puede considerar como un hombre culto junto con otros como: Manuel Germán, Rudescindo Soto, Prof. Remigio Valenzuela, Victor M. Devers (Indio), Leonidas Bobadilla, Santiago Ramírez Guzmán, Hipólito Méndez, Filiberto Méndez (azuanos).

Su trabajo lo realizaba con satisfacción: tomando un trago, cantando (tenia bonita voz y buena afinación) y sobre todo con esmero porque sabía que de ello dependía el sustento de su familia el cual siempre llevo a la mesa.

Muchos de sus hijos, nietos y algunos bisnietos heredaron de él el gusto por la lectura. Era amante del cine mexicano ( de lo poco que había en esa época y en este pueblo).

Falleció en marzo del 1977 a la edad de 75 años. Sus restos se encuentran en el Cementerio Municipal de Padre Las Casas.

Nota: Queremos resaltar que para esa época no había luz eléctrica como ahora. La herrería se practicaba con una fragua donde se echaba carbón y se mantenía encendida a base de girar una palanca que generaba aire. El hierro se mantenía en la candela hasta que llegaba a su máxima expresión de caliente, entonces se sacaba y a base de mandarriazos se moldeaba hasta darle la forma deseada.

Fuentes: Rafael Bolívar Beltrė, hijo; Servia Mireya Beltrė, Hija; Rosario Castillo, nieta; Don Feliz Amancio, amigo